Empecemos por el principio, o el final o la mitad si os apetece
Puesto que de estructura carezco, orden y sintaxis me son indiferentes
¿Cómo defino mi mente?
Una papelera inundada, un maltrecho recipiente
Que quiere todo del mundo, de las canciones que escucha, de las pinturas que compadece
No se apreciar la calidad, más la cantidad para mi es efervescente
Convencimiento perdido, acurrucado y dormido en mis fantasías hirientes
¿Quién eres? me pregunta la gente
No sé si un suspiro, no sé si un farsante sonriente
Soy más no soy, no me cuentes, no deshagas mis coplas ni disecciones mis faltas evidentes
Soy nemotecnia encendida, una vida perdida entre el vaivén de las pieles
Un solo punto en el cosmos que arde de odio y de gozo al encontrarse ausente
Podría acabar con todo repentinamente, podría ser una muleta o una silla de ruedas para mucha gente
Pero elijo ser una roca, que cause tropiezos y sangres en la tez de los durmientes
Intento ser un estorbo, un mísero hueco o un hoyo donde se caigan los que caminan viendo de frente
Pero solo soy un reflejo, espontaneo y pasajero en el sistema del todo
Una fluctuación bioquímica, destartalada y raquítica de un gigante perfecto y eterno
Solo soy un pensamiento, ni malo ni bueno, que a la larga se convierte en recuerdo.
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